Carta
Querido yo,
Querida vida mía,
No sé bien cómo empezar a hablarte, porque a veces siento que tú me escribes a mí y no al revés. Eres rara, ¿sabes? Como si fueras una mezcla de días bonitos con otros que no entiendo nada. A veces me haces reír sin razón y otras me dejas pensando cosas que ni yo misma sabía que sentía.
Hay momentos en los que pareces una película medio confusa, donde no sé si soy la protagonista o solo alguien que va pasando por escenas que no pidió. Pero aún así, aquí sigo, aprendiendo poco a poco a no huir de lo que siento.
He cambiado, aunque a veces no lo note. Hay cosas que antes me dolían más y ahora solo me hacen pensar. Y hay otras que apenas empiezan a doler, como si tú decidieras cuándo enseñarme nuevas lecciones.
No te voy a mentir, hay días en los que quisiera entenderte mejor. Saber por qué pasan ciertas cosas, por qué la gente cambia o por qué yo misma a veces no me reconozco. Pero supongo que así eres tú: impredecible, medio caótica… y un poco bonita en ese desorden.
Solo te pido algo: no seas tan dura conmigo cuando estoy intentando. Porque aunque no lo parezca, sí estoy intentando ser mejor, entender más y sentir sin tanto miedo.
Y si algún día todo tiene sentido, espero poder leerte como un libro que al final sí valió la pena.
Con dudas, cambios y un poquito de esperanza,
yo.
Con cariño, tu yo de 21-04-2026 ✉
Entregada en 2026 · custodiada 1 mes