crecimiento
Querido yo,
Querida yo,
Hoy me despido de mis 16 años, una edad que fue una mezcla de realidad y fantasía, de días grises y cielos llenos de sueños.
Nunca recibí mi carta a Hogwarts,
nunca fui tributo en Los Juegos del Hambre,
nunca viajé a Narnia,
ni tuve una historia de libro…
pero de alguna manera, viví mi propia aventura.
A los 16 crecí sin varitas ni coronas,
pero con valentía y esperanza.
Aprendí que la magia no siempre brilla,
a veces se esconde en los pequeños instantes:
en una canción de Taylor Swift que me entendió sin conocerme,
en un libro que me hizo sentir acompañada,
en las risas que compartí con quienes quiero,
y en la fuerza que encontré dentro de mí cuando pensé que ya no podía más.
Perdoné, solté y también volví a creer.
Conocí personas nuevas, viví historias que tal vez nadie escribirá,
pero que para mí fueron más reales que cualquier fantasía.
Fuiste, 16, un capítulo lleno de cambios y descubrimientos,
de finales que dolieron y comienzos que sanaron.
Hoy cierro tus páginas con cariño,
agradecida por cada enseñanza que dejaste en mi corazón.
Y ahora, con los ojos llenos de ilusión,
le doy la bienvenida a mis 17.
Espero que sean un nuevo comienzo,
una historia que se escriba con amor,
con nuevas canciones, nuevas aventuras
y con la certeza de que aún sin magia,
la vida sigue siendo un poco mágica si sé mirar bien.
Bienvenidos, 17.
Prometo vivirte con el corazón abierto.
Con amor,
Yo
Con cariño, tu yo de 26-11-2025 ✉
Entregada en 2025