Ejemplos por ocasión

48 ejemplos de cartas a mi yo del futuro

Ejemplos cortos y sinceros, ordenados por ocasión. Lee unos cuantos y luego escribe la tuya: las mejores cartas son concretas, personales y un poco imperfectas.

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Cartas a tu yo del futuro

Cartas del día a día que retratan quién eres ahora.

1. Para dentro de un año

Hola, yo del futuro. Te escribo sentado en el suelo de mi cuarto porque la mesa está llena de ropa por doblar. Tengo 27 años, dos plantas que siguen vivas de milagro y estoy intentando tomar menos café. ¿Ha cambiado algo de eso? Ojalá sigan vivas las plantas.

2. Para dentro de cinco años

Querida yo de los 35: te escribo un domingo por la noche, con ese nudo de siempre antes del lunes. Quiero saber si todavía lo sientes o si encontraste un trabajo que no te lo provoque. Elijas lo que elijas, sé que tuviste tus motivos.

3. Para dentro de diez años

Hola. Dentro de diez años el móvil que tengo en la mano te parecerá una antigüedad y lo que hoy me quita el sueño te parecerá pequeño. Te lo apunto igual, para que te rías: el dinero, si valgo para mi trabajo y si Laura me dirá que sí.

4. Para mi cumpleaños

Feliz cumpleaños, yo del futuro. Hoy cumplo 30 y he cenado con las cinco personas a las que llamaría a las tres de la mañana. Si estás leyendo esto, llama hoy al menos a una. Ya sabes a quién.

5. Para cuando te sientas perdido

Si estás leyendo esto en un mal día, para un segundo. Ya te has sentido perdido antes. La primavera pasada estabas convencido de que nada iba a salir bien, y salió, despacio. No necesitas ver todo el camino. Solo el siguiente paso.

6. Sobre quién soy hoy

Algunos datos de hoy, para que los compruebes: duermo con la ventana abierta, no sé hacer arroz, estoy leyendo tres libros y no termino ninguno y me río demasiado alto. Espero que al menos una de esas cosas siga siendo verdad.

7. Para dentro de veinte años

Hola, yo mayor. Tengo 24 años y los 44 me suenan a otra vida, cosa que te hará gracia. Espero que sigas saliendo a bailar, leyendo en el autobús y llamando a mamá los domingos. Dime cuáles de esas tres has mantenido.

8. Una nota de agradecimiento

Yo del futuro: te doy las gracias antes de conocerte. Gracias por todo lo que harás y que yo todavía no me atrevo a hacer. Desde aquí estoy haciendo mi parte.

Cartas de Año Nuevo

Escritas alrededor del 1 de enero para leerlas un año después.

9. Este año, sin propósitos

Este año no hago lista. Solo quiero una cosa para ti: que dejes de pedir perdón por cosas que no son culpa tuya. ¿Lo conseguiste, aunque fuera a veces?

10. Mirando atrás

Lo mejor de este año fue el viaje con mamá. Lo peor, febrero. Lo que quiero que recuerdes es que salí de febrero, así que tú también puedes salir del tuyo.

11. Una meta pequeña y concreta

Para el próximo enero quiero correr 5 km sin parar. Ahora mismo no aguanto ni uno. Si lo hiciste, estoy orgullosa de ti. Si no, también: seguro que hiciste algo más importante.

12. Las personas de alrededor

A las doce estaba de la mano de Marta y de Javi, y los niños dormían en el sofá con las uvas a medias. Ojalá la próxima Nochevieja sea igual. Con un sofá más grande, quizá.

13. Lo que quiero soltar

Dejo atrás la costumbre de mirar el móvil nada más despertarme. Dime que ahora empiezas el día con algo mejor. Una ventana y un café también cuentan.

14. Una pregunta para el próximo enero

Mi pregunta para ti: ¿qué es lo que más te ha sorprendido este año? No tengo ni idea de qué vas a contestar, y eso es lo bonito.

Trabajo y vida profesional

Para trabajos nuevos, decisiones grandes y la sensación del domingo por la noche.

15. Primer día en un trabajo nuevo

Hoy ha sido mi primer día. No he entendido la mitad de las siglas y he sonreído demasiado. Si lees esto cuando ya conoces a todo el mundo, acuérdate de cómo te sentías y sé amable con la próxima persona nueva.

16. Antes de dejar un trabajo

Estoy a punto de presentar la baja voluntaria y estoy aterrado. Pase lo que pase después, quiero que sepas que fue una decisión valiente. No todas las decisiones valientes salen bien, pero quedarme me habría costado más.

17. Al montar un proyecto propio

Hoy he dado de alta el negocio. No tiene clientes, ni logo, y la cuenta tiene 300 euros. Si sigue existiendo cuando leas esto, celébralo. Si no, celébralo igual: lo intentaste.

18. Después de un ascenso

Hoy me han dado la coordinación del equipo. Me siento orgullosa y una impostora a la vez. Yo del futuro, ¿te has convertido en la jefa que te habría gustado tener?

19. Cuando el trabajo es demasiado

Otra vez he salido a las once de la noche. Si lees esto y todo sigue igual, algo tiene que cambiar, y solo tú puedes cambiarlo. Por favor, hazlo.

20. Cambio de profesión

Con 41 años vuelvo a estudiar. Todo el mundo me dice que es muy valiente, que creo que significa arriesgado. Cuando te llegue esto estaré a mitad de camino. No lo dejes en medio: la mitad siempre es lo más difícil.

Estudiantes y graduación

Para los exámenes, el primer año fuera de casa y el día que terminas.

21. Antes de la selectividad

Quedan dos semanas para la selectividad y estoy convencida de que voy a suspender. Tú ya sabes la nota. Sea cual sea, espero que recuerdes que un examen nunca decidió quién eras.

22. Primer año de universidad

Primera semana fuera de casa. El piso es ruidoso y llevo seis días comiendo pasta. ¿Encontraste a tu gente? Ojalá a estas alturas ya tengas un sitio favorito en esta ciudad.

23. El día de la graduación

Hoy me he graduado. La toga me quedaba larga y la abuela ha llorado. No tengo trabajo ni idea de qué viene ahora. Cuando leas esto, cuéntame dónde acabé. Prometo no decepcionarme.

24. Para leer al terminar el instituto

Ey, soy yo en 3.º de la ESO. Quiero saber si sigues tocando la guitarra, si sigues siendo amigo de Hugo y si por fin aprendiste a ir en bici sin manos.

25. Después de suspender

Hoy he suspendido. Te lo escribo para que tú, que sabes cómo siguió la historia, te rías un poco de lo dramático que estoy siendo. Ríete, por favor. Y dime que aprobé en la recuperación.

26. De Erasmus

Mañana aterrizo en Lisboa para seis meses. Sé unas doce palabras de portugués. Si lees esto ya de vuelta en casa, espero que te hayas traído algo de ese sitio contigo.

De padres a hijos

Para leer a los 18 años, el primer día de cole o en la graduación.

27. A mi bebé, para tus 18 años

Tienes tres semanas y duermes encima de mí mientras escribo con una mano. Todavía no sabes nada de esto, pero te esperábamos, te queríamos antes de que llegaras y la casa entera se reorganizó a tu alrededor.

28. El primer día de cole

Hoy has entrado en el cole sin mirar atrás. La que lloraba era yo. Cuando leas esto, quizá seas tú quien acompaña a alguien en su primer día.

29. Para tu graduación

Enhorabuena. Te escribo cuando tienes ocho años y no sabes atarte los cordones, así que perdona si me emociono. Estudies lo que estudies y vayas a donde vayas, estoy orgulloso de quién eres, no solo de lo que has hecho.

30. Cuando te vayas de casa

Si estás leyendo esto, tu cuarto está vacío y yo estaré en la puerta mirándolo. Vete a vivir tu vida. Llama los domingos. Y sí, siempre puedes volver.

31. Cosas que dijiste a los cinco años

Algunas cosas que has dicho este año y que no quiero olvidar: que las nubes son las almohadas del cielo, que vas a ser médica de dinosaurios y que soy tu mejor amiga. Quédate con las dos primeras.

32. En un día difícil

Hoy hemos discutido y has dado un portazo. Tienes 14 años y yo también los tuve. Cuando leas esto, espero que nos riamos los dos. Te quiero, también los días de portazo.

Amor y amistad

Para la pareja, los amigos y las personas que importan.

33. A mi pareja, por nuestro aniversario

Hoy hace un año que estamos juntos. Sigues robándome la manta. Pase lo que pase en los próximos años, quiero que sepas que hoy soy feliz y que tú eres el motivo.

34. Recién prometidos

Nos hemos prometido hace una hora en un muelle, con lluvia. Te lo escribo para que, el día que discutamos por los platos, recuerdes cómo se sentía esto.

35. A mi mejor amiga

Nos conocimos a los siete años porque me prestaste un rotulador verde. Si lees esto, seguimos siendo amigas, que ya dice mucho del rotulador. Gracias por todos los años desde entonces.

36. Después de una ruptura

Hoy se ha terminado. Ahora mismo no me imagino volver a estar bien. Tú sí, porque eres yo más adelante. Contéstame y dime que mejoró. Te creeré.

37. A mi hermano

Hace meses que no hablamos de verdad y te echo de menos. Programo esta carta para que, pase lo que pase antes de que llegue, sepas que hoy pensaba en ti. Vamos a tomarnos ese café.

Momentos difíciles

Cartas escritas en momentos duros, para leerlas cuando hayan pasado.

38. Durante una enfermedad

Hoy he empezado el tratamiento. Tengo miedo, estoy cansada y el café del hospital es horrible. Si estás leyendo esto, has llegado a esta fecha. Con eso basta.

39. Después de perder a alguien

El abuelo murió el martes. Quiero que recuerdes su risa, el olor de su taller y cómo llamaba «campeón» a todo el mundo. No dejes que se borren los detalles.

40. En un día de soledad

El piso está muy callado esta noche. Si lees esto, ojalá hayas llamado a alguien en vez de esperar. La soledad es una señal, no una sentencia.

41. Cuando la ansiedad aprieta

Mi cabeza no para esta noche. Te escribo porque tú eres la prueba de que esto pasa: siempre ha pasado. Suelta el aire más despacio de lo que lo coges. Ya lo sabes.

42. Después de un error grande

Hoy la he liado en el trabajo, delante de todos. Cuando leas esto será una anécdota entre muchas. Dime que pediste perdón, arreglaste lo que pudiste y dejaste ir el resto.

Cartas ligeras y divertidas

No todas las cartas tienen que ser profundas.

43. Predicciones

Predicciones para cuando leas esto: los móviles serán más finos, yo seguiré sin saber silbar y el gato de la vecina me seguirá odiando. Puntúate sobre tres.

44. Lo que cuestan las cosas hoy

Para que conste: un café cuesta 1,80, la entrada del cine 9 euros y nuestro alquiler 950. Apuesto a que leerás esto y pondrás cara de susto.

45. Mis cinco canciones de ahora

Las cinco canciones que tengo en bucle este mes. Escúchalas cuando te llegue esto y dime cuál aguanta. Sospecho que solo una.

46. A mi futuro perro

Querido futuro perro: todavía no te tengo porque en el piso no dejan. Si estás leyendo esto por encima de mi hombro, es que nos mudamos a un sitio mejor. Buen chico.

47. Examen de decisiones

Test rápido: ¿te creció el flequillo? ¿Terminaste el puzle de la mesa del salón? ¿Averiguaste para qué sirve el tercer botón del mando? Un punto por cada sí.

48. Un secreto que solo tú entenderás

Tres palabras: el paraguas azul. Si no te acuerdas, es una pena, porque fue el día más divertido del año.

Lo que tienen en común los mejores ejemplos

  • Detalles pequeños y concretos. Lo que cuesta un café, la canción que no te sacas de la cabeza, la grieta del techo. Dentro de unos años es lo que más echarás de menos.
  • Una pregunta de verdad. Algo que de verdad quieres que te conteste tu yo del futuro.
  • Sinceridad antes que estilo. Nadie va a poner nota a esta carta. Escribe como hablas.
  • Cariño. Pase lo que pase entre medias, quien la lea se merece una palabra amable.

¿Quieres ver una carta completa, de principio a fin, con lo que la hace funcionar? En el blog tienes una carta al futuro de ejemplo, comentada. Si te atascas en la primera línea, prueba con nuestras 75 preguntas, lee la guía de cómo hacer una carta a tu yo del futuro o curiosea las cartas públicas reales.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiene que ocupar una carta a mi yo del futuro?

No hay una extensión ideal. Muchas buenas cartas tienen entre 200 y 800 palabras, pero un párrafo sincero puede valer más que tres páginas. En Carta al Futuro el mínimo son 144 caracteres.

¿Qué escribo en una carta a mi yo del futuro?

Empieza por el presente: dónde estás, qué te preocupa, qué te ilusiona y quién está cerca de ti. Luego añade un deseo, una pregunta y algo amable. Los detalles concretos son lo que más agradecerás al leerla.

¿Puedo copiar uno de estos ejemplos?

Claro, úsalos como punto de partida. Pero cambia los detalles por los tuyos: el sitio, los nombres, las pequeñas cosas de tu vida. Eso es lo que hará especial la carta cuando llegue.

¿Puedo leer cartas reales de otras personas?

Sí. Algunas personas deciden publicar su carta de forma anónima después de recibirla, tras una revisión. Puedes leerlas en la sección de cartas públicas.

Escríbela hoy. Léela cuando importe.

Elige una fecha, escribe unas líneas sinceras y añade una foto si quieres. La guardamos cifrada y te llega el día que elegiste.

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